Con el final de la risa llega
raudo el desconsuelo
las explicaciones de por qué
tanto y tan solo
llega la pregunta
la caída de los grandes
el apellido compuesto
que llevas fragmentado en los padrones
la escritura como un diente
de oro que brilla
en mitad del sarcasmo cultivado
cuando se hunde la carcajada
no se acaba sin más como predije
al principio del principio
se precipita golpeando
nuestros contornos
agitando a los invitados de mi discurso
arrastrando la anécdota, afeándola
más tuerta de menos
más fuerte que la propia vida.
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