domingo, 1 de febrero de 2015

EL ÚLTIMO PROFESOR MORIARTY QUE FIRMABA COMO ADAM WORTH

Y si fueras un asesino de película
uno elegante que sopesa y sueña
durante sus horas de  lectura
las maneras para llegar al asesinato perfecto

alguien que fantasea con los investigadores dando
palos de ciego
animales atrapados en el laberinto
de su gran obra

repasarías los detalles con la mirada fija mientras
ralentizas
el movimiento de la cuchara de café
-quizás su único error en años-

evocarías el cadáver imposible
sin señales
sin una herida
un montón de carne desleído incluso
para incrementar aún más el desprecio
de tu fantasía

cínico coherente acidificado por un exceso
de cultura y soledad

quién podría entonces
resolver el caso
sin horas sin sueño
y sin infusión templada de morfina

por qué tanto cuidado
se preguntarían todos
por qué tanto sentimiento
inocuo desapasionado
de manual

y pero más aún

qué sentiría por ti un león
más que mucha pena
y mucha mucha más

vergüenza

deshonra

y sobre todo obscenidad?