El sudor. Los años 40.
catastróficos cambios de década
de vivienda. Toda mi casa dentro
de una maleta de mano
años 40 y la solución final en el
plástico
los vendedores de tungsteno son
encarcelados
acorralados en Australia en busca
de barcos
sin bandera que los saquen
de esas calles
el sudor al cumplir los 40
las mudanzas de semanas
donde todas mis pertenencias
caben en todos mis libros
sudor y cada vez más feos más
viejos
estruendo en el retrato familiar
de no
reconocerse
imposible vivir en la gran ciudad
los hipopótamos, las gallinas
y los leones se apoderaron
económicamente de las calles
vivimos en los árboles
acobardados por el fuego
de lo que fuimos
madurando en el insulto
de ser otros
malabares de carterista hacia la
otredad recomendable
muy recomendable
éramos todos
escritores furiosos
Daniel
más que ninguno
cada vez más serios
más delgados
mirábamos a los cielos
buscando posibles
escondrijos para el
Capitán Harlock.

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