El que no duerme
dieciséis
el que pervierte
al que Martina besaba a oscuras
el que se desvela
todavía
y no se acuerda de tu nombre
después de veinte años
el que sonríe como un demonio
ayer mismo
y tararea Shaw ‘Nuff
tan mía que ni la entrecomillo
no sopesa
casi siempre
todo un crío –nombre propio contra impropio-
vacía los ojos cuando te desprecia
acaba con la liebre indecisa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario