
Mi madre cuando murió dijo ya se veía venir cambió de nombre de costumbre religiosa de corbata horizontal para el lloro que esperaba con la sonrisa en el columpio de sus trece aunque yo estuve mejor cuando la vi sin erguir decolorada a otras temperaturas y todos dieron besos pero no dinero y empecé a preocuparme por el hambre después de todo aquello mi madre jugó a no conocernos y a no responder por su nombre y a mirarme con los ojos de una señora asustada que decía no saber quién era y que a cambio de no darme su cariño de madre me ofrecía su bolso y llamar a la policía hasta que alguien quizás un familiar lejano será por eso que nunca viene decidió reencontrarnos primero en lugares distintos por lo que éramos horizonte para ambos y después en el mismo lugar a la vez cara a cara con cara de gota a gota en la ventana y mi madre otra madre según todos nos prometió todas las facilidades del mundo para que entendiéramos qué estaba pasando realmente mientras susurraba bien adentro ojalá viva para ver mi muerte.
