sábado, 26 de febrero de 2011

DE MIS MENTIRAS



Era una familia extraña
que conocí cuando a mí no me importaba nada

vinieron del sur arrastrados por el engaño
de una vida mejor
como un espaldazo súbito
frío nocturno de malestar

siempre juntos
dormían en una cama inmensa
todos siete

tenían la música altísima
entre las paredes de papel de sus vecinos
y los golpes
y las campanadas
y los cristales que bailan y no quiebran

sin mirarse nunca a los ojos

un día escuché los gritos
abrí la puerta y al momento todos enmudecieron

empezaron a hacer todo y nada
como si de repente estuvieran muy ocupados

les pregunté si estaban bien
y todos miraron al hijo pequeño
como si callado con la boca abierta
hubiera dicho ya demasiado

es una familia extraña
que visito puntualmente todas las navidades
y de la que no sé
cuándo y de qué manera
dejé de formar parte.