Demasiado Barcelona
demasiado esta Ciutat Comtal
desde todos y cada uno de sus viernes
carrer Botella, pues claro, de la Cera
Riereta suponía tu boca y tu cuerpo
famélicos hasta mi antigua casa
Barsalona muy de documents compulsats y de historias
en las que quedarse solo
con los que han llegado repletos de maletas
amigos de Chile, de Marruecos, peruanos extasiados
casi todos del sur
si supiera dónde nos encontramos
realmente
cuánto llegué a beber entre completos desconocidos
hostiles a diario ensuciábamos
las calles de verborrea,
de aluminios, tarareos y mucha
mucha
vileza y crueldad
hubiera matado por alejarme
de aquellas preciosas piernas
qué curioso, tu nombre también era
Beatriz
me entierran cantidades industriales
de siglas
BeCeeNe, ITe, IES,
FdeC donde te sueño, Harriet
muchas mayúsculas
en fantásticos panfletos
aminoácidos de ese todo gigantesco
que se organiza ya civilizado
por eventos
qué ha sido del sudor ácido
de la camisa empapada en la silla
del deslomarse como libros de cabecera
del dolor de estómago cuando no se escribe
siempre todo mayúsculo, maldita sea la idea
de fer pais
antes que teclear lo que sé bien
que no soy
no soy
educado para las cenas sin hambre
organizado durante la cacería
comedido con los críos aterrados
una bestia amaestrada
hasta la puerta de tu cuarto
ojalá fuera todo minúsculo, atonal
suficiente y de diseño intencionado
menos institucional, burocrático de papel
rancio
menos artificial cuando sólo quería
dormir sin miedos
ojalá mi nombre fuera otro
que cambiara con el paisaje.