Ahora que todos gritan y corren
a las nueve y antes
me permito quedarme
a un lado
para sentir vergüenza
y estar cansado como nunca
con el café para ya mismo
y empezar a depurar
la tristeza
del astronauta en un cuarto
hasta la media.
Hasta la sirena por contrato
y de vuelta.
lunes, 29 de marzo de 2010
RETROSPECTIVA HISTÓRICA DE MI TARDE DE AYER
Perspectiva de lejos para explicar un par de horas mías
en las que me ponen el cuerpo
ahí, a dormir
bocabajo tan tranquilo
en una imagen de lo que debiera ser bello
e insólito
tarde de pensamiento
como pan de centeno
en la que hundir los dedos
hasta el lunate y el clavicular
de la muñeca
sólo para perder el hambre
de tanto mirarme
de verme tumbado
nariz al suelo goteando
mientras mi ceja abierta se ocupa
de pudrir la hierba
en la perturbadora escena
de un animal sin vida retratado
en bodegones
ésta es mi herida de la cabeza abierta al mundo
escruten dedos
mi pensamiento de paisaje.
en las que me ponen el cuerpo
ahí, a dormir
bocabajo tan tranquilo
en una imagen de lo que debiera ser bello
e insólito
tarde de pensamiento
como pan de centeno
en la que hundir los dedos
hasta el lunate y el clavicular
de la muñeca
sólo para perder el hambre
de tanto mirarme
de verme tumbado
nariz al suelo goteando
mientras mi ceja abierta se ocupa
de pudrir la hierba
en la perturbadora escena
de un animal sin vida retratado
en bodegones
ésta es mi herida de la cabeza abierta al mundo
escruten dedos
mi pensamiento de paisaje.
DÉJENME QUE ME EXPLIQUE(N)
Yo elegiría un verbo más frío
criaturas, de la bandeja prefiero éste
más sordo e inaudito
más de quedarse en el texto
por el propio texto
levanto su cabeza y lo incorporo
dosificado por mi yema
suave sobre la topografía
sobre otras palabras
mucho más extrovertidas
combustibles
perros hombres eufóricos de cabeza al horno
montones de grava para la forja
sonrisas que arden, se deslizan
los dientes por la rampa térmica
abrasados
negruzca manteca
de prisas por escribirse
mucho más frívolas también
pues claro, hombre
donde lo demás era sólo literatura
mi verbo era atroz.
criaturas, de la bandeja prefiero éste
más sordo e inaudito
más de quedarse en el texto
por el propio texto
levanto su cabeza y lo incorporo
dosificado por mi yema
suave sobre la topografía
sobre otras palabras
mucho más extrovertidas
combustibles
perros hombres eufóricos de cabeza al horno
montones de grava para la forja
sonrisas que arden, se deslizan
los dientes por la rampa térmica
abrasados
negruzca manteca
de prisas por escribirse
mucho más frívolas también
pues claro, hombre
donde lo demás era sólo literatura
mi verbo era atroz.
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